El gobierno de los Países Bajos proyecta una reducción de aproximadamente 25.000 puestos de trabajo en la administración pública como parte de una estrategia orientada a incorporar herramientas de inteligencia artificial en las distintas dependencias del Estado.
La iniciativa busca acelerar la modernización y automatización de procesos en el sector público, reemplazando tareas administrativas tradicionales por soluciones tecnológicas. De acuerdo con los lineamientos del plan, la adopción de estas herramientas permitiría sostener el funcionamiento de las áreas gubernamentales con una dotación significativamente menor de personal.

































